La confesión más dura de Luis Enrique a sus íntimos 

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El técnico asturiano pone luz a su futuro

Luis Enrique

18 de septiembre de 2016 (15:56 CET)

Enigmático. Así es como se presenta el futuro de Luis Enrique Martínez al frente del barco del FC Barcelona. El técnico asturiano aterrizó en el Camp Nou en 2014 y ya se ha configurado como una leyenda en el banquillo azulgrana. En dos temporadas, Lucho ha conseguido llevar al club culé a lo más alto, conquistando dos ligas, dos copas del Rey, una supercopa de España, una Champions, una supercopa de Europa y un mundialito de clubes. Un palmarés que le ha dado carta blanca para hacer y deshacer a su antojo dentro del equipo barcelonista.

Sin embargo, parece que este dulce momento tiene fecha de caducidad. Luis Enrique es un tipo que no se casa con nadie, por lo que no es partidario de ciclos largos en un mismo banquillo. En este sentido, se abre un gran enigma respecto a su futuro, ya que su contrato como azulgrana finaliza el próximo junio de 2017. Frente a ello, ya hace meses que desde la directiva del club catalán se intenta fijar una fecha para que Lucho renueve su compromiso barcelonista, pero el asturiano no da un paso hacia adelante.

Al estilo Pep Guardiola

De hecho, según ha podido saber DIARIO GOL, las dudas del entrenador culé para renovar al frente del Barça aumentan cada vez más, ya que es un entrenador partidario de ciclos cortos. Y es que del mismo modo que hizo Pep Guardiola en su momento, el técnico español declina las ofertas que el club barcelonista le pone sobre la mesa.

Esta opinión es corroborada también por Casanovas en Sport: "Los que dicen que le conocen aseguran que se plantea cogerse un año sabático después de tres temporadas de máxima tensión y trabajo. Lo ha ganado todo y no quiere quemarse en un banquillo que es asesino cuando los resultados vienen en contra. El club de momento no tiene otra opción que esperar. Pero son conscientes de que esta situación no puede alargarse más allá del primer trimestre ya que de otra manera puede comprometer el futuro deportivo", desvela el periodista deportivo.

Lucho no tiene prisa, aunque, como Pep Guardiola, es partidario de ciclos cortos por el enorme desgaste que supone dirigir a un equipo de la exigencia del Barça. Por ello, el técnico asturiano valorará a final de temporada si su relación con los futbolistas es óptima o se ha deteriorado demasiado para seguir o no, juntamente a los resultados conseguidos. Aun así, la realidad es que no descarta la posibilidad de iniciar una nueva etapa en otro club, aunque cada día gana más fuerza la idea de pasar un año sabático disfrutando de su familia y del deporte. También se abre la opción de la Premier.

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