"Jugamos con 10", el 'off the record' más duro en el vestuario del Barça

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Los pesos pesados del equipo se preguntan el por qué de algunos fichajes

Messi y Piqué se ejercitan en la Ciutat Esportiva del Barça | EFE

11 de septiembre de 2016 (19:16 CET)

La nueva plantilla del FC Barcelona genera algunas dudas. En el seno del vestuario lo han comentado con cierto asombro. Todo el mundo daba por hecho que la prioridad era reforzar el lateral derecho por la marcha de Dani Alves y, en cambio, el cuerpo técnico prefirió un lateral izquierdo, Lucas Digne, que plantase competencia a Jordi Alba. Tras la debacle contra el Alavés –la magnitud del golpe es fuerte por caer en casa contra un equipo muy inferior– la plantilla ha reavivado el debate. Las puñaladas van que vuelan. "Jugamos con 10", sentenció un crack tras el partido, off the record.

El señalado vuelve a ser el mismo. En esto coinciden con el propio Luis Enrique. Se trata de Aleix Vidal, un futbolista de vocación claramente ofensiva, que en el pasado estaba acostumbrado a jugar de extremo y que en la cantera del Barça no duró ni un año cuando era infantil B. No es un crack y Lucho no lo quiere para la delantera porque le falta calidad técnica y disparo. Esto último lo acreditó durante el primer tiempo, al fallar dos lanzamientos muy ventajosos.

Pero su gran problema no es el ofensivo. Esa es su supuesta virtud. La gran carencia de Aleix Vidal es la defensa. Muchos, tanto dentro como fuera del equipo, lo definen como "una autopista". El de Puigpelat es rápido, pero nada disciplinado. Debe recular mucho más veloz y no arriesgar tanto en las subidas porque los rivales sacan partido de sus aventuras.

La inexistente apuesta por la cantera

Ello explica que un jugador como Sergi Roberto, centrocampista toda su vida, le haya quitado el puesto en un abrir y cerrar de ojos. Roberto, que no es ningún portento físico y su velocidad deja mucho que desear, es mucho más disciplinado a nivel táctico y genera mejor el juego. Combina bien con los compañeros, no pierde balones y logra crear peligro en zona de ataque.

Aún así, en el vestuario no confían demasiado en él. Creen que cuando tenga que hacer frente al Cristiano Ronaldo de turno, las pasará canutas porque no tiene velocidad ni fuerza suficiente. El vestuario está sorprendido de que se hayan gastado 120 millones de euros en suplentes en lugar de fichar, por ejemplo, a Héctor Bellerín. Se ha reforzado excesivamente el centro del campo con futbolistas que no han demostrado nada y el hueco de Alves, mal subsanado con Roberto, es la única forma que le queda a Luis Enrique para justificar su inexistente apuesta por la cantera.  

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