Florentino Pérez saca las miserias del Barça con un 'off the record' de Verratti

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El presidente del Real Madrid desmonta la teoría de la presión

Verratti destroza a Valverde en una conversación privada que incendia el Barça  | EFE

28 de junio de 2017 (20:50 CET)

Lo avisábamos en Diario Gol hace unas semanas y en los últimos días todos los medios deportivos se han hecho eco: el Barça ha pedido un esfuerzo extra a Marco Verratti para poder ficharlo.

Las condiciones que el club pone sobre la mesa del futbolista no son las más atractivas: le piden que asuma una sensible rebaja de salario y que presione al PSG para que le deje salir.

Esta estrategia es similar a la que en su momento llevó a cabo Cesc Fàbregas para salir del Arsenal o Javier Mascherano al dejar el Liverpool. Ambos presionaron y rebajaron su sueldo.

Sin embargo, en aquella época estábamos ante un Barça que enamoraba al mundo. Todos los jugadores se morían por pisar el Camp Nou.

Actualmente las cosas son distintas. Verratti quiere jugar en el Barça, pero no a cualquier precio. No puede hacer un feo a la afición del club que le da de comer.

El principal motivo por el que no puede hacerlo lo conoce bien Florentino Pérez: el PSG no quiere dejar salir a Verratti. Y hará todo y más para que no se vaya.

Muy feas se tienen que poner las cosas para que el italiano alce el vuelo. Y, aún así, se trata de una misión casi imposible. Nasser Al-Khelaifi, presidente del PSG, se ha cerrado en banda.

Herida abierta

El club parisino, sustentando por el dinero de Qatar, no necesita más millones. Tienen petrodólares para dar y vender. Lo que quieren es a los mejores jugadores.

Además, las relaciones con el Barça distan mucho de ser cordiales. Mientras que el presidente del Real Madrid presume de tener una excelente relación de amistad con el catarí.

La sintonía nunca existió entre Bartomeu y Al-Khelaifi porque el Barça nunca apreció el patrocinio de Qatar Airways. Y el PSG quería ese dinero para ellos.

Además, los galos están muy dolidos por cómo el Barça los eliminó en octavos de final de la Champions, remontando el 4-0 del Parque de los Príncipes. Hubo ayudas arbitrales.

Aunque Al-Khelaifi dijo en su momento que "no hay excusas", no ocultó que les habían dejado de pitar dos penaltis y que el Barça fue claramente favorecido. Una herida sin cerrar.