Leo Messi | EFE

Florentino Pérez quiere a uno de los cuatro galácticos que Messi pide al Barça

stop

El presidente del Real Madrid está al corriente del último movimiento de Bartomeu en el mercado de fichajes

30 de julio de 2018 (19:07 CET)

El FC Barcelona no para de moverse. La toma de decisiones desde todas las instancias del club es constante. Empezando por Leo Messi.

El astro argentino exigió al presidente Bartomeu un Barça muy competitivo antes de firmar su último gran contrato. Una renovación al alza que lo consolidaba como el futbolista mejor pagado del planeta.

En ese compromiso por hacer un Barça más fuerte llegó el fichaje de Philippe Coutinho, después de que varios pesos pesados del vestuario considerasen que la 'operación Dembelé' había sido catastrófica.

Messi y compañía no entendían como el club pagaba 105+40 millones de euros por un jugador que solo un año antes había costado 14 millones al Borussia Dortmund. Un error que le costó el puesto a Robert Fernández y que hipotecaría la economía del club.

Ese fue uno de los motivos por los cuales Bartomeu no fue capaz de asumir su siguiente compromiso con Messi: el fichaje de Antoine Griezmann. El club no podía igualar el salario que le ofrecía el Atlético. 

Pero la promesa de hacer el Barça más competitivo posible sigue vigente y los recién llegados al club, Eric Abidal y Ramon Planes, tienen muy claro que deben cerrar un galáctico.

Visto como está el panorama, el deseo principal ha dejado de ser un delantero. Por ello ha llegado Malcom, en una operación buena en lo económico que posibilitará tener más dinero para un crack.

Los ingresos que espera el Barça

El Barça lleva gastados unos 120 millones de euros en Arthur, Lenglet y el propio Malcom. Una cantidad que será rápidamente recuperada con las ventas.

Deulofeu dejó 13 millones de euros, Paulinho supondrá un ingreso de 50 millones en enero, Lucas Digne dejará otros 20 millones para ser sustituido por un canterano y Yerry Mina podría rondar los 40 'kilos'.

A estos cuatro jugadores hay que añadir otros cinco posibles traspasos: Paco Alcácer (valorado en 30 millones), Aleix Vidal, André Gomes –complicado tras lesionarse para dos meses–, Rafinha y Marlon Santos.

Además, el Barça debe gestionar los casos de otros futbolistas del filial con ficha del primer equipo como con Samper, Carles Aleñá y José Arnáiz. Alguno también podría generar ingresos al club.

Eriksen, el favorito de Messi

Ese flujo de entradas hace que los 100 millones que se habían presupuestado para Griezmann se puedan ampliar un poco para pagar a otro crack mundial. Hay varios finalistas.

El deseo de Messi es que llegue un futbolista top, de primera línea, y su favorito –ya que jugadores como Hazard o Mbappé tienen un precio prohibitivo– sería Christian Eriksen.

Hace falta un centrocampista con galones para reemplazar a Andrés Iniesta. El crack danés del Tottenham tiene criterio, visión de juego y gol. Pero también es demasiado caro.

El segundo de la lista es Paul Pogba, uno de los jugadores más apetecibles del mercado después de su gran Mundial con Francia. El galo entra en muchas quinielas este verano.

Messi lo ve como otro gallo para el gallinero, pero tiene mucha potencia, fuerza, envergadura, técnica y gol. Aportaría mucho músculo al centro del campo culé.

Florentino Pérez se suma al interés por Pogba

Sin embargo, en las últimas horas se habla de que la Juventus estaría interesada en repescarlo. Los italianos quieren aprovechar la mala relación que Pogba tiene con José Mourinho.

Y Florentino Pérez también está al quite. El presidente blanco cree que podría sacarlo por unos 100 millones de euros y es un jugador con mucho nombre.

El Real Madrid tiene un problema desde la marcha de Cristiano Ronaldo: le falta una estrella. Un nuevo generador de ilusión para vender camisetas y disparar el marketing.

Adidas y otros de los grandes patrocinadores del Madrid le han mandado un ultimátum en vísperas de cerrar nuevos acuerdos de patrocinio: Florentino debe fichar a un crack.

Pjanic, una opción más económica

Y visto como está el mercado, Pogba podría ser una gran opción. Florentino lo desea desde 2016 y ayudaría a suplir los últimos años de Luka Modric en la élite, a punto de cumplir 33 años.

El tercero en discordia es Pjanic, un futbolista técnico y táctico, que tiene mucho menos gol que los dos anteriores. También el precio del crack de la Juve es más bajo: unos 80 millones.

En caso de venderlo, el club italiano tendría el músculo financiero necesario para volver a la caga a por Pogba. El Barça debe valorar quién le interesa más.

Rabiot sigue enquistado

La cuarta vía sonó mucho la semana pasada y ahora está parada. Es la preferida por Eric Abidal ya que supondría el coste más bajo –unos 50 millones– y no es otro que Adrien Rabiot.

El PSG no pondrá fácil su marcha ya que es un jugador joven (23 años), de la casa y con mucha proyección. Pero termina contrato en 2019 y no se ha decidido a renovar todavía.

Más allá de las cuatro posibilidades que contempla Messi en estos momentos, hay una quinta opción que entusiasma a Ernesto Valverde.

El entrenador del Barça no quiere un crack, sino un jugador con oficio, conocedor de la Liga y capaz de sumar desde el banquillo: Dani Parejo.

El capitán del Valencia, formado en las categorías inferiores del Real Madrid, declaró recientemente que se siente feliz en su club actual, que este año celebra su centenario.

El vestuario del Barça no quiere a Parejo

Pero ya coqueteó tanto con Barça como con Madrid en el pasado y desde el club catalán cree que su llegada se podría concretar utilizando a Paco Alcácer como moneda de cambio.

Este fichaje, más económico –Parejo tiene 29 años– implicaría mantener a André Gomes en la plantilla, dándole una última oportunidad, o poder atacar otro fichaje como el de Frenkie de Jong.

Sin embargo, es una alternativa que no convence a Leo Messi ni a los pesos pesados del vestuario, conscientes de que necesitan algún otro jugador desequilibrante, que marque las diferencias.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad