Florentino Pérez filtra la nueva cabeza que quiere cortar Messi en el Barça tras cargarse a Luis Enrique (¡Sorpresa!)

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El astro argentino exige una limpieza a fondo en el club azulgrana

Messi y Neymar, cada vez más distantes | EFE

03 de marzo de 2017 (19:44 CET)

Leo Messi quiere pasar la escoba por el FC Barcelona. El crack argentino es la persona con más poder en la entidad junto al presidente, Josep María Bartomeu, y es imprescindible que ambos remen en la misma dirección.

El astro argentino tiene su renovación en marcha y se ha puesto más exigente que nunca. No solo en la parcela económica, aspecto en el que ya se siente realizado, sino muy especialmente en la profesional: quiere el mejor equipo de Europa.

Messi está harto de ver como, año tras año, el Real Madrid completa una plantilla mucho más competitiva que la del Barça. A nivel de fondo de armario no hay color.

El de Rosario quiere mejores jugadores en el banquillo dispuestos a asumir la suplencia con naturalidad. Hace falta mejorar en la parcela de fichajes.

Filtraciones desde Madrid

La marcha de Luis Enrique no es casualidad. Se irá diciendo que las relaciones con el vestuario son espectaculares y que él se siente pletórico. No es toda la verdad.

Messi está detrás de la salida del asturiano. No es nada personal. El argentino sabe del desgaste que están sufriendo las partes y para no caer en picado hace falta un cambio.

Jorge Sampaoli es el elegido. Pero antes de llegar a este extremo –el asunto se solventará a final de temporada–, Messi quiere cortar otra cabeza.

Esta es una información que llega desde Madrid. Filtrada, supuestamente, por Florentino Pérez a medios amigos de la capital española.

Robert Fernández, señalado

El contenido de la misma es alarmante. Tras Luis Enrique, el otro gran señalado por Messi es el secretario técnico, Robert Fernández.

En el vestuario consideran que los fichajes firmados este curso no han estado a la altura y que esta nefasta política de fichajes perjudica a la economía del club.

Y no solo eso, sino que de rebote también perjudica a los propios futbolistas. Cuanto más dinero malbarata el club en fichajes, más complicado es que suban los sueldos.  

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