Estalla el nuevo problema de Luis Enrique en el vestuario del Barça

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El último jugador señalado por el técnico asturiano tiene nombre y apellidos

Rafinha se pone chulo con el Barça | EFE

16 de enero de 2017 (20:48 CET)

Luis Enrique Martínez lo ha vuelto a hacer. Es lo que se le exige al entrenador del FC Barcelona: severidad y exigencia a sus jugadores. Por algo cobran tantos millones.

Sin embargo, otra obligación que tiene el técnico es motivar a sus jugadores. Hacer piña y mantenerlos enchufados en la lucha por los títulos.

El aviso del asturiano a Sergi Roberto no es más que eso. Una alerta. No hay que sacarlo de quicio. Lucho sigue confiando en él. Pero ve síntomas de desgaste.

No es para menos. Roberto lo ha jugado prácticamente todo desde que comenzó la temporada. Lucho quería curtirlo.

Aleix Vidal se reivindica

Sin embargo, tras muchos partidos, se ha dado cuenta de que necesita descanso. La posición de lateral requiere de un potencial físico que el de Reus no tiene.

Aleix Vidal volvió al once titular contra Las Palmas (5-0). El de Puigpelat rayó a un gran nivel. Tanto en la parcela defensiva, como delante: marcó el quinto gol del partido.

En la rueda de prensa posterior, Luis Enrique mandó un mensaje de confianza hacia Vidal. Está satisfecho con su trabajo y, sobre todo, con su buen estado de forma.

"Pocos jugadores habiendo tenido tan pocos minutos estarían a este nivel físico, en este sentido es privilegiado, aunque también es fruto de un buen trabajo", dijo Lucho.

Pendientes de Sergi Roberto

El asturiano regaló los oídos al tarraconense y dio a entender que si sigue en esta línea gozará de minutos. De momento, como Rafinha, tan solo contra equipos de segunda fila.

Sin embargo, si mantiene la constancia, podría llegarle la hora de hacerlo contra un grande. Para eso fue fichado: debía ser el verdadero sustituto de Dani Alves.

El bendito problema que tiene Luis Enrique ahora es que, por fin, parece que puede contar con dos jugadores para la posición de lateral derecho.

El problema futurible, y peligroso, es que Roberto demuestre no estar a la altura de la posición. Por el momento, hace aguas en defensa