El vestuario del Barça tira de la manta

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Los jugadores tienen claros los problemas del equipo en el tramo final de la temporada

Piqué protesta al árbitro durante el partido entre la Real Sociedad y el Barça / EFE

10 de abril de 2016 (10:20 CET)

El FC Barcelona necesita una terapia de choque inmediata. El equipo de Luis Enrique ha entrado en una extraña e inesperada depresión en el momento decisivo de la temporada que los futbolistas atribuyen a un desgaste físico y, sobre todo, psíquico. El primer síntoma se detectó en Villarreal, cuando el Barça empató un partido que dominaba por 0-2 en el descanso. El Real Madrid, el Atlético y la Real Sociedad agravaron las dudas barcelonistas.

Las estadísticas indican que el Barça ha perdido pegada y es mucho más vulnerable en defensa. También falla la creación. En la Liga ha sumado un punto de 9 posibles en los últimos tres partidos y este miércoles se jugará su continuidad en la Champions contra un Atlético de Madrid supermotivado.

Luis Enrique y los futbolistas no ocultaron su preocupación tras la derrota en Anoeta. Todos coinciden en los motivos del mal juego, pero nadie parece encontrar el remedio ideal. El equipo acumula muchos partidos (12 más que el Real Madrid) y aumenta la sensación de que al Barça le falta fondo de armario. La distancia entre los titulares y los suplentes se ha multiplicado en los últimos meses.

Poca gasolina

El Barça, según algunas fuentes, encara la recta final de la temporada con poca gasolina por el desgaste de la primera vuelta. Entonces, el equipo tuvo que multiplicarse para suplir con éxito la ausencia de Messi (dos meses lesionado). El Mundial de Clubes y la Copa del Rey también pasaron factura a un equipo que en los primeros meses no pudo contar con Arda Turan y Aleix Vidal por la sanción de la FIFA.

El centrocampista turco y el defensa catalán no han asumido el papel que esperaba Luis Enrique. Arda no se encuentra cómodo en Barcelona ni se adapta al Barça, mientras que el lateral disfrutó inicialmente de muchos minutos, pero el técnico ha prescindido de él en los últimos compromisos.

Los futbolistas no esconden que se han disparado todas las alarmas en el vestuario. Ahora buscan el antídoto ideal para superar un momento muy delicado, conscientes de que el próximo duelo en el Calderón puede ser decisivo. Para bien o para mal.

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