El vestuario del Barça pide la cabeza de un capo| EFE

El vestuario del Barça exige la cabeza de un capo

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Messi y compañía están mosqueados con el funcionamiento de la ejecutiva

26 de septiembre de 2017 (10:55 CET)

La tranquilidad ha vuelto al FC Barcelona. Al menos, al vestuario. Sin embargo, el club sigue siendo un hervidero.

Las tensiones contra la junta directiva están muy vivas y Agustí Benedito sigue empeñado en presentar la moción de censura. Pero ya le están lloviendo palos.

Al ex candidato a la presidencia le han acusado de inventarse la existencia de una marca de bebidas energéticas que iba a poner 60 millones de euros para patrocinar al club. Una gran mentira.

Recientemente se demostró que la citada marca nunca llegó a existir. Y Benedito ahora va diciendo que era un proyecto que se habría consolidado con el patrocinio del Barça.

Más allá de estas guerras, hay que recordar que Leo Messi todavía no ha firmado su renovación. El astro argentino apura los tiempo, pero termina contrato el 30 de junio de 2018.

Con esta situación estancada, el vestuario ha empezado a mandar mensajes contra la cúpula. No tanto hacia la directiva, donde también hay casos que claman al cielo, sino contra los ejecutivos.

Pep Segura, el gran señalado

Concretamente, hay uno de ellos señalado. En el punto de mira. Se trata de Pep Segura, cuyas declaraciones en la Supercopa de España señalando a Piqué todavía colean.

Ello sentó fatal en el vestuario, donde además cuentan con diversos testimonios del filial que echan pestes del antiguo director deportivo del Girona, que también pasó por el Liverpool.

Segura es en estos momentos la cabeza que podría rodar, si la directiva escucha al vestuario. Pero no es el único señalado. Todos los responsables de la parcela de fichajes están en el ojo del huracán.

Robert Fernández, por sus muchos fichajes equivocados –especialmente André Gomes y Paco Alcácer, que llevan su firma–, y Albert Soler, que conduce muchas negociaciones con los futbolistas sin llegar a buen puerto.

Robert y Soler intentan salvar el cuello

Ni Robert ni Soler se anticiparon a la salida de Neymar. Tampoco fueron capaces de convencer a Marco Verratti para salir de París ni supieron gestionar el fichaje de Coutinho.

Lo único que han logrado es traer a Ousmane Dembelé por un precio cinco veces superior a su valor de mercado y dejar tirado a Seri, al que vendieron como el nuevo Xavi para nada.

En los mentideros del club se comenta que intentarán subsanar toda esta situación con un fichaje bomba para el próximo verano: Antoine Griezmann.