El testigo que da la cara por Messi

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El Abogado del Estado amenaza al astro argentino con someterlo un "intenso interrogatorio"

Leo Messi, en la rúa del domingo del Barça / EFE

01 de junio de 2016 (19:45 CET)

Buenas sensaciones para los Messi en la segunda jornada del juicio que sentará este jueves en el banquillo de los acusados a Lionel Andrés Messi y su padre, Jorge Horacio. Los abogados de la defensa, Enrique Bacigalupo (del despacho A25) y Javier Sánchez-Vera (Oliva-Ayala) –siempre acompañados por la joven letrada Nefer Ruiz–, prometieron el martes que jugarían "al contragolpe" para ganar este partido, probablemente el más difícil al que Messi se ha enfrentado, y así está siendo. Este miércoles, los acusados contaron con la ayuda de hasta siete testigos y un perito caligráfico.

El más mediático de todos ellos fue Josep María Minguella, famoso ex representante de futbolistas, colaborador en diversos medios de comunicación y personaje influyente del entorno azulgrana. Minguella tuvo un papel determinante en el fichaje de Messi por el Barça, cuando solo tenía 13 años. Le llevó algunas tareas de representación en su momento y les presentó a sus futuros asesores fiscales, del despacho Juárez Veciana.

Minguella fue llamado a declarar este miércoles, a petición de la defensa. Preguntado sobre los conocimientos en materia fiscal de la familia Messi en el momento de venir a Barcelona, el ex agente fue claro: "Creo que de esos temas no tenían mucha idea".

Los Juárez Veciana declaran

También fueron interrogados los asesores del despacho antes citado: Ángel Juárez e Íñigo Juárez. El primero es el que siempre ha tenido un trato más directo y frecuente con la familia Messi. Pero este miércoles en sede judicial se encargó de aclarar que siempre trataba con Jorge Horacio y que con el futbolista apenas coincidía. "Todo se comunica al padre", declaró. "Leo venía algunas veces a los acuerdos, pero no tomaba ninguna decisión (…) toda la documentación siempre se la pedía a Jorge Messi, de Leo no tengo ni su teléfono ni su e-mail", añadió.

Íñigo Juárez, por su parte, explicó que "el interlocutor siempre era Jorge Messi y, en su defecto, Rodrigo Messi, pero nunca Leo". "Los contratos ya me llegaban firmados por el jugador", dijo antes de que un perito caligráfico sostuviese que muchas de las firmas de Messi en los contratos eran falsas, lo que demuestra que Leo no leía el contenido de los mismos.

La estrategia del despacho A25

"En una ocasión Messi tuvo que firmar un acuerdo el mismo día de rodaje del anuncio, pero su padre no estaba. Antes de hacerlo Messi me preguntó si estaba todo 'OK' y lo dije: 'Tu padre ha dado el 'OK', puedes firmar'", relató Íñigo Juárez ante el tribunal de la Audiencia Provincial.

Todas estas declaraciones se enmarcan bajo una estrategia confeccionada por los penalistas del bufete A25, liderados por Bacigalupo, consistente en liberar de toda culpa a Leo Messi para trasladarla a su progenitor. Sus declaraciones también irán encaminadas en esa línea, con el objetivo de que Jorge asuma la pena de prisión, que no se hará efectiva ya que tanto la fiscal como el Abogado del Estado piden menos de dos años.  

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