El talón de aquiles del Barça en el nuevo 'caso Neymar'

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Máxima preocupación en el club tras el nuevo revés de la Audiencia Nacional

Neymar y su padre, en la Audiencia Nacional | EFE

25 de septiembre de 2016 (19:59 CET)

El revés que ha supuesto la decisión de la Audiencia Nacional de reabrir la causa contra Neymar da Silva y su padre por los presuntos delitos de corrupción entre particulares y "estafa impropia" ha sentado como un jarro de agua fría en la cúpula blaugrana. En el club barcelonés, en realidad, ya se había dado carpetazo al asunto tras el pacto a que llegaron con Hacienda y el pago de 5,5 millones para zanjar el molesto asunto, aunque ahora vuelve a estar el Barça en el centro del huracán, ya que es parte acusada, lo mismo que Sandro Rosell y el presidente del Santos, Odilio Rodrigues.

Pero el pleito iniciado por la empresa brasileña DIS fue el talón de Aquiles, ya que aunque se hicieron las paces con Hacienda no así con la citada compañía, que tenía los derechos de traspaso del jugador y que, al parecer, no cobró todo lo que debía cobrar por el traspaso del crack del Santos al Barça.

Desde la cúpula del FC Barcelona se echan las manos a la cabeza. "Ya transigimos para pagar a Hacienda en un tema que no nos debía afectar. ¿Cómo quieren que nosotros engañemos a Hacienda con el dinero de otro? Además, se demostró que hay un dinero que es salario del jugador y no traspaso, por lo que no podemos abonar el porcentaje a sus representantes".

Sandro Rosell

Los jueces, no obstante, creen que tras el traspaso (que se adelantó en el tiempo ante el peligro de que el crack fichase por otro equipo), el Barça firmó un contrato para que se celebrase un partido amistoso entre el Santos y el FC Barcelona mientras Neymar fuese jugador blaugrana. En caso de no celebrarse, el club culé debería pagar 4,5 millones de euros de indemnización al club brasileño.

También sospechan los jueces que el anterior presidente culé, Sandro Rosell, abonó cantidades superiores a Neymar y se concertó con el Santos para pagarle determinadas cantidades sin comunicarlo a la empresa DIS, que hasta 2014 tenía los derechos de representación (el fichaje se adelantó al año 2013, por lo que la firma brasileña debía cobrar el 40% de la operación y sólo lo hizo de los 17 millones de euros con que se oficializó el traspaso).

Desde el club, se afirma que no hay materia para seguir adelante. "El partido con el Santos puede celebrarse todavía, porque Neymar continúa en el Barça. Es ilógico dar por hecho en estos momentos que se tendrá que indemnizar al club brasileño", dice una fuente culé. Pero ése es uno de los motivos por el que los jueces ven indicios de corrupción: el contrato es derivado del fichaje y no se tuvo en cuenta a la empresa DIS para abonarle su parte. Pero, además, aducen que si esta compañía había de cobrar el 40% del dinero del traspaso, "el Barça no fue culpable si alguna partida no se le abonó. El FC Barcelona cerró el trato y no hurtó ningún dinero. El contrato que DIS tenía con Neymar no es una obligación nuestra". Ahora serán los bufetes de abogados los que hilarán fino para tratar e neutralizar las consecuencias del nuevo pleito.

 

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