El mentiroso en el vestuario del Barça

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La plantilla azulgrana discrepa sobre las opiniones de un crack

El Barça prepara una remodelación profunda del vestuario | EFE

25 de noviembre de 2016 (09:53 CET)

Leo Messi triunfa en el Barça y sufre con la selección argentina. El delantero le debe mucho a sus compañeros y quiso premiarles con un mensaje que gustó a los jugadores, pero que no comparten ni técnicos ni directivos ni los mismos futbolistas.

"El Barça es el mejor equipo del mundo y no depende de un solo jugador", manifestó Messi el pasado jueves durante un acto promocional de Adidas.

Dos días antes, en la previa del partido de Champions contra el Celtic de Glasgow, Rafinha sostuvo la misma tesis cuando proclamó que "el Barça no tiene Messidependencia".

Los jugadores agradecen el mensaje de Messi, pero no lo comparten. Saben que el argentino es el líder del equipo. La referencia. Y asumen que merece un trato especial.

Luis Enrique, el entrenador del Barça, también tiene claro que Messi es un "futbolista único, el mejor de todos los tiempos". Hace dos años, el técnico asturiano tuvo un fuerte encontronazo con el delantero y desde entonces se muestra mucho más permisivo con Leo.

Faus y Bartomeu

Directivos y ejecutivos del Barça también admiten la Messidependencia. Nadie, desde el exvicepresidente Javier Faus, se atreve a cuestionar al astro argentino.

Messi es un jugador especial y, como tal, negociará la renovación de su contrato. El delantero quiere ser el futbolista mejor pagado del mundo y Josep Maria Bartomeu, presidente azulgrana, está de acuerdo con el planteamiento de Leo.

El entorno de Messi, y sobre todo su padre Jorge, siempre ha negociado con el Barça bajo la premisa de que su hijo es el mejor futbolista de todos los tiempos.

Messi, curiosamente, no quiso abordar la renovación de su contrato durante el acto promocional de Adidas.

El delantero argentino tiene contrato con el Barça hasta el 30 de junio de 2018. El club intenta transmitir un mensaje de tranquilidad, pero en Inglaterra sitúan al futbolista en la órbita del Manchester City. Messi se refugia en el silencio. Y en el Camp Nou todos están preocupados con su futuro.

 

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