El lado oscuro de Luis Enrique

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El técnico del Barça, una persona nada diplomática, debe gestionar su segunda crisis en el club

Los indignados en el vestuario del Barça no dejan de crecer | EFE

16 de abril de 2016 (09:47 CET)

Luis Enrique vuelve a estar en una situación difícil. Compleja. Delicada. La eliminación del Barça en la Champions y la caída del equipo en la Liga ponen contra las cuerdas al técnico asturiano, una persona con mucho carácter y nada diplomática.

Hace 15 meses, el Barça ya superó una crisis deportiva que amenazaba con resquebrajar al club. Luis Enrique chocó frontalmente con Messi, que desafió la autoridad del entrenador. La intervención de los capitanes rebajó tensiones y, meses después, el equipo festejó la Liga, la Copa y la Champions.

Contrato hasta 2017

El Barça, ahora, vive otro momento confuso. No hay un choque de trenes como entonces, aunque la relación entre el técnico y la estrella sigue siendo muy fría. El equipo está saturado, sin chispa, y fuentes internas del club cuestionan la gestión del entrenador. En las altas instancias del club no gusta el carácter de Luis Enrique, su permanente crispación, sus problemas con la prensa, la gestión del grupo….

Luis Enrique tiene contrato en el Barça hasta junio de 2017. En junio de 2015 prorrogó su vinculación un año más del firmado inicialmente, pero durante muchos meses especuló con su posible salida de la entidad. Él va por libre y su talante no gusta demasiado en los despachos del Camp Nou.

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