Messi mantuvo una reunión de 5 minutos con Dembélé cuando llegó al Barça | EFE

El feo de Messi a Dembélé que calienta el Clásico

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El astro argentino envía una advertencia letal a Ernesto Valverde

22 de diciembre de 2017 (19:57 CET)

Vuelve el partido de los partidos. El gran clásico del fútbol español. El Real Madrid-FC Barcelona.

El Santiago Bernabéu se convertirá en una auténtica olla a presión para recibir al cuadro catalán, dirigido por un pragmático y efectivo Ernesto Valverde. El objetivo, mantener la distancia.

El Barça es líder solvente de la Liga con 42 puntos, 11 más que el Madrid –aunque tienen un partido menos–, y la idea es que así siga siendo. Los blancos intentarán recortar como sea.

Si los de Zinedine Zidane logran la victoria, recuperarán las aspiraciones para pelear la Liga. En caso contrario, será una losa demasiado grande. El asunto se pondría muy feo.

Pero los Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos y compañía tienen entre ceja y ceja conseguir los seis títulos posibles que el Madrid aspira a ganar esta temporada. De momento ya lleva tres: Supercopa de Europa, Supercopa de España y Mundial de Clubes.

Para impedirlo, Valverde debe acertar con el planteamiento. Y elegir a los mejores jugadores para el once. El que no jugará es Ousmane Dembelé.

El gran fichaje del Barça para esta temporada –105 millones de euros fijos más 40 millones en variables– no ha sido convocado. Aún se recupera de una grave lesión y no está listo.

Luis Suárez no se toca

Sin embargo, el nombre de Dembelé ha estado en boca de varios cracks esta semana en el Camp Nou. Sobre todo, a raíz de los rumores de fichajes en el mercado de invierno.

Es sabido que uno de los jugadores que más interesa es Antoine Griezmann. El delantero francés del Atlético de Madrid se deja querer por el club catalán.

Leo Messi, en cambio, no ve nada claro el fichaje. Primero, por su simpatía hacia el Real Madrid. Y segundo, porque podría complicar la vida a su gran socio y amigo, Luis Suárez.

Pero si en el club se empeñan en el fichaje, Messi deberá respetarlo. Eso sí, con una advertencia: Si llega Griezmann, el damnificado será Dembelé. Suárez debe jugar.  

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