El Espanyol ya no sirve ni para hacerle un 'tamudazo' al Barça

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El equipo azulgrana fulminó a un rival horroroso que seguirá en Primera sin merecerlo  

Luis Suárez manda callar a un jugador del Espanyol ante la presencia de Roco, en el Camp Nou / EFE

08 de mayo de 2016 (19:00 CET)

El Barça fulminó todos los fantasmas del tamudazo con cinco goles que silenciaron a un Espanyol impotente. A un Espanyol que la próxima temporada jugará en Primera pero que debería estar en Segunda. En un derby muy plácido, Messi, Suárez y Neymar destrozaron al equipo de Galca. También marcó Rafinha, que se benefició de un error de Pau López, ridiculizado por la afición azulgrana.

El Barça controló el derby de principio a fin. El temprano gol de Messi, que ejecutó con gran precisión un libre directo, tuvo un efecto terapéutico para el equipo de Luis Enrique. Sin agobios ni urgencias, el líder anuló a un Espanyol muy limitado técnicamente. Poco fútbol y mucho contacto fueron los argumentos del grupo de Galca, que solo encontró el consuelo de la salvación.

Dos de Suárez

Messi golpeó primero y Luis Suárez aniquiló al equipo de Galca con dos goles que le permitirán ganar el Pichichi y la Bota de Oro. Después, un errático Pau López regaló el cuarto tanto a Rafinha y el Camp Nou se mofó del portero blanquiazul, el mismo que pisó a Messi en su anterior visita al coliseo azulgrana. Neymar firmó el quinto gol del Barça el día que el tridente recuperó la sonrisa.

La felicidad del Barça contrastó con la frustración rival. El Espanyol actual es una mala fotocopia del equipo que en 2007 silenció el Camp Nou. Su consuelo es la salvación pero la temporada del Espanyol ha sido horrorosa, con ridículos espantosos ante los grandes y un 0-5 en casa contra la Real que retrata su decadencia futbolística. Su mayor alegría fue el empate contra el Barça en Cornellà. En el Camp Nou, en cambio, vivió otra pesadilla.

 

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