El crack del Barça que destroza a Luis Enrique: "Es el peor entrenador que he tenido en mi carrera"

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El técnico es el gran señalado de la derrota ante el PSG

Los trapos sucios de Luis Enrique salen a la luz | EFE

15 de febrero de 2017 (09:42 CET)

¡Ridículo! Es la mejor definición del partido ante el Paris Saint Germain. A los jugadores se les vio por el campo como pollos sin cabeza. Sin organización, sin un objetivo común y lo peor: sin motivación.

Se les vio sin reacción durante los 90 minutos. Daba incluso la sensación que con el 2-0 los futbolistas tiraban la toalla. No encontraron el rumbo.

Se puede atribuir gran parte de todos estos problemas a los jugadores, pero el gran responsable fue el cuerpo técnico.  Las soluciones llegaron tarde y no fueron bien implantadas por Luis Enrique. En el vestuario opinan que al míster nunca lo tuvo todo controlado y que definitivamente se le ha ido de las manos.

Déjà vu sin final feliz

El momento que atraviesa el Barça recuerda a lo ocurrido en enero de 2015, después de que el conjunto blaugrana cayera en Anoeta con Neymar y Messi en el banquillo.

"Es el peor entrenador que he tenido en mi vida", dijo entonces un peso muy pesado del vestuario, según reprodujo 'Vozpopuli'. En aquel momento Lucho dejó la gestión del equipo en manos del núcleo duro del vestuario. Todos recordamos como terminó aquella gloriosa temporada.

Con la ampliación de la plantilla en esta campaña, el asturiano recuperó su 'papel' de entrenador. Sus decisiones le valieron el mote de 'Lotolucho' entre algunos miembros del vestuario, que preveían que los inventos del entrenador no iban a terminar bien.

El resultado lo vimos en París. La frase pronunciada hace dos años recuperó la vigencia después del partido en el Parque de los Príncipes. Los jugadores se sintieron señalados por el nefasto encuentro pero no creen que sean los mayores responsables de la debacle blaugrana.

Mala gestión

Opinan que el partido no se preparó correctamente, como tantos otros esta temporada. La plantilla le va grande al técnico. No está preparado para gestionar a tantos cracks y hace semanas que se vio superado por la situación.

Los jugadores terminaron por venirse abajo. Han aguantado como han podido los resultados pero todo tiene un límite. Hasta ahora la fortuna había acompañado al equipo. Los avisos estaban ahí: Betis, Villarreal, Atlético de Madrid, Athletic Club… Ahora ya no hay marcha atrás.

El equipo se mueve en el fango por culpa de tantas decisiones erróneas y pocas cosas devolverán la ilusión a los jugadores y los aficionados. La derrota en la Champions será difícil de olvidar. Un milagro, o Leo Messi, es lo único que podría salvar al equipo y al técnico de este fracaso cuando apenas hemos llegado al ecuador de la temporada.