El Barça ficha al sustituto de Claudio Bravo

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El club azulgrana pagará 13 millones de euros por un portero suplente de Ter Stegen

André Gomes, Lucas Digne, Umtiti y Mascherano felicitan a Claudio Bravo tras parar un penalti al Sevilla | EFE

20 de agosto de 2016 (14:26 CET)

Acuerdo cerrado. Falta pasar la revisión médica, estampar las firmas y hacerlo oficial. El FC Barcelona tendrá un nuevo portero para disputarle el puesto a Marc-André ter Stegen. La salida de Claudio Bravo es una realidad a falta de 11 días para el cierre del mercado de fichajes. El meta chileno vestirá la camiseta del Manchester City. Jasper Cillessen, la del Barça.

El club azulgrana ha alcanzado un acuerdo con el Ajax de Amsterdam a razón de 13 millones de euros por el guardameta holandés. Uno más de lo que se pagó en su momento tanto por Ter Stegen como por el propio Bravo. Y solamente tres millones menos de lo que ingresará el club con la venta del internacional de Chile (16 millones fijos), titular indiscutible del Barça en Liga durante las dos últimas temporadas.

No es una gran operación para los despachos del Barça, que se están luciendo este mercado de fichajes con el casillero de salidas. El único punto a favor es que Bravo tiene 33 años y Cillessen tan solo suma 27. Sin embargo, pagar 13 millones por un jugador que llega para ser suplente en una posición como es la portería parece descabellado.

¿Buena o mala operación?

Y es que si no llega para ser suplente, y la idea es que pueda disputar el puesto a Ter Stegen, la operación todavía es peor, ya que en ese caso el grave error es dejar escapar a Bravo, un jugador que ha demostrado que funciona y con el que tanto el vestuario como el cuerpo técnico se sienten a gusto. Es sabido que la portería del Barça es muy exigente y no cualquiera se adapta.

La venta de Bravo podría llegar a dejar 20 millones en las arcas del club si se cumplen una serie de variables muy factibles: títulos y minutos. En términos económicos es una buena operación, ya que dos años más tarde se vende por tres millones (o siete) más de los que costó. Pero el Barça no se suele caracterizar por vender a los jugadores que quiere retener por márgenes tan bajos. La cláusula de rescisión del portero era de 40 millones de euros. ¿De qué sirve ponerla?  

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