Deulofeu no aguanta más  | EFE

Deulofeu la lía al final del Barça-Eibar

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El canterano no cuajó como suplente de Dembelé

20 de septiembre de 2017 (11:48 CET)

Gerard Deulofeu confirmó su condición de titular ante la baja de Ousmane Dembelé. El canterano azulgrana vio como la llegada del francés le relegaba al banquillo, pero su lesión le ha dado una nueva oportunidad de mostrar su valía.

Tras años de odisea en Everton, Sevilla y Milán, el Barça decidió recuperar al extremo de Riudarenes para dar un salto de calidad a la plantilla. Había hecho la mili y se erigió como capitán de una ilusionante selección española sub-21, ahora tendría que pasar la prueba de fuego.

Deulofeu tendría que demostrar a sus detractores que tiene el nivel requerido para jugar junto a Leo Messi y Luis Suárez. Ante el Eibar volvió a firmar una actuación discreta y en su cambio por Aleix Vidal escuchó unos tímidos silbidos de su afición.

Una situación repetida

Deulofeu ya escuchó pitos de la grada barcelonista en sus primeros compases como barcelonista. Su debut estuvo marcado por el nerviosismo y la afición le reprobó su actuación.

La actitud del atacante culé parece no terminar de agradar a todos los aficionados del Barça. Ven en él gestos de Cristiano Ronaldo y el propio jugador confesó que admiraba al portugués.

La desaprobación de parte del campo hacia su rendimiento no gustó nada al dorsal dieciséis azulgrana. No los entendía y terminó muy molesto por escucharlos. No en vano, Deulofeu considera que no ha tenido suficiente regularidad para mostrar su nivel.

Desde que regresara a su casa la trayectoria de Deulofeu ha sido una montaña rusa. De no saber si entraría en las posibles operaciones por Coutinho y Di María pasó a ser el sustituto de Neymar. Más tarde volvió al banquillo con la llegada de Dembelé y ahora debe volver a encontrar su sitio.

El extremo barcelonista considera que no se está siendo justo con él y entró al vestuario muy enfadado por la reacción de la afición. Tras la victoria por 6 a 1 ante el Eibar, no todo eran sonrisas en el vestuario de Ernesto Valverde.