Leo Messi | EFE

¡Despedido! Viene él o Messi se va. “Quique Setién se vuelve con las vacas”. Última hora en el Barça

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La crisis en el equipo culé pone al técnico enfilando la rampa de salida

27 de enero de 2020 (12:07 CET)

El FC Barcelona volvió a firmar una actuación para olvidar en Mestalla contra el Valencia el pasado sábado. Durante toda la primera parte no hicieron ni un disparo a puerta. Y los acercamientos en la segunda no asustaron a nadie. Hacía tiempo que no se veía a un Valencia tan cómodo.

Los de Albert Celades aprovecharon el nuevo invento de Quique Setién y el desconcierto de los jugadores para sumar tres puntos vitales para sus intereses. Un sistema, el del técnico cántabro, que a día de hoy muy pocos entienden.

Quique Setién no mejora

El míster situó la línea de tres centrales que tanto le gusta, con Samuel Umtiti, Gerard Piqué y Sergi Roberto, con Jordi Alba y Ansu Fati en las bandas ejerciendo de carrileros; Sergio Busquets de pivote defensivo con Frenkie de Jong y Arthur de interiores; y con Antoine Griezmann y Leo Messi esperando en la delantera que llegar algún pase de un compañero. Y es que en juego horizontal el Barça ha hecho un máster, pero cuando se trata de ser vertical los jugadores se pierden.

En otras palabras: el conjunto culé ha pasado de ofrecer un fútbol mediocre pero fiable a seguir sin jugar a nada, pero sin chutar y siendo un coladero en defensa. Y la situación preocupa seriamente en la ciudad condal.

De mal en peor

El resumen de la estancia se Setién en el banquillo culé se concreta a dos victorias por la mínima ante rivales de menor nivel que el Barça como el Granada y el Ibiza, y a una derrota contra el peor Valencia de los últimos 20 años.

Y ojo, porque contra los andaluces a punto estuvieron de empatar. El gol de Messi fue el único disparo a puerta de los blaugrana. Y contra los baleares a punto estuvieron de quedar apeados de la Copa del Rey.

Temor al Nápoles

Unos resultados cuestionables y unas actuaciones sin nada de profundidad y con carencias en defensa que no dan ningún tipo de esperanza ni a la afición culé ni al equipo de conseguir nada importante este año. Y mucho menos la Champions League. Algunos ya temen a un Nápoles que ha empezado a levantar cabeza que este domingo superó a la todopoderosa Juventus de Turín.

Los italianos venían firmando una temporada nefasta y la llegada de Gennaro Gattuso para relevar a Carlo Ancelotti no estaba dando los resultados esperados. Pero en las últimas semanas parece que los napolitanos se han reencontrado y no pinta que vaya a ser el rival fácil que muchos consideraron después del sorteo del pasado mes de diciembre.

Setién se la juega

Así las cosas y si el panorama no cambia a corto plazo, Setién no seguirá más allá del próximo mes de junio. Completará los seis primeros meses de su contrato, pero no los dos años opcionales que figuran en su acuerdo.

Además, los primeros días de convivencia con los cracks del equipo tampoco han sido todo lo positivos que deberían. No gustaron un pelo que Setién les señalara después del choque ante el Valencia.

Quique Setien Valencia

Los cracks, molestos con el toque de atención

"Hay algunas cosas que los jugadores todavía no interpretan bien”, apuntó el técnico. “O nosotros no las explicamos bien", maquilló segundos más tarde. Pero el primer mensaje ya caló entre los futbolistas. Y aunque jugadores como Busquets se muestren de acuerdo con que hay que ir entendiendo el sistema, pocos dan un duro por la continuidad de Quique más allá del próximo mes de junio. “Quique Setién se vuelve con las vacas”, se comenta en los pasillos del Camp Nou. Las declaraciones del de Badia del Vallés son solo para cumplir el curriculum de cara a la galería.

Y es que si hay algo claro en este Barça, es que son los pesos pesados los que llevan las riendas. Y estos no ven a Setién como un entrenador al nivel de lo que necesita el conjunto culé.

Leo Messi | EFE

Los pesos pesados dictan sentencia

Una buena prueba de esta poca confianza, e incluso respeto, se puede comprobar en que este lunes estaban citados para entrenar, pero finalmente el míster cedió a las presiones de los cracks y finalmente les dio fiesta. Tampoco quieren un técnico con mano dura, pero sí uno con cara y ojos. Prefieren a perfiles como los de Xavi Hernández o el ‘Muñeco’ Gallardo. Y si no llega uno de ellos, Messi se planteará hacer las maletas. No quemará los últimos años de su carrera en un equipo en caída libre.

En el Camp Nou todavía hay quien confía en que el panorama mejorará con el paso de los días y que los jugadores terminarán asimilando el nuevo concepto. Pero el técnico tiene la espada de Damocles sobre su cabeza. Y si no hay punto de inflexión, caerá a muy tardar en cuanto termine la temporada. Los cracks ya han decidido.

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