| EFE

Dembelé tiene precio (o el escándalo que el Barça tapa. Y llega al Real Madrid)

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Ernesto Valverde pone en marcha la criba de Leo Messi

29 de mayo de 2018 (20:24 CET)

Leo Messi está concentrado con la selección argentina. Aislado de lo que pasa en Barcelona, y agobiado por el seguimiento que hacen de él y los suyos los medios argentinos.

Periodistas como Liberman y sus amigos atacan día y noche al “camarillero” Messi. Lo acusan de favorecer a determinados jugadores con los que tiene buena relación.

Los palos que le pegan desde Argentina, por mandar más que el entrenador, son mucho más suaves en Barcelona. Pero también en el Camp Nou se ha ganado esa fama.

Todo el mundo sabe que su última renovación no giró tanto en torno al dinero sino a la creación de un proyecto deportivo muy ambicioso y de primer nivel: con fichajes galácticos.

Messi pidió a Coutinho y a un delantero top para relevar a Neymar. El elegido es Griezmann, quien sin ser santo de la devoción del astro argentino, es un jugador letal de rendimiento inmediato.

La lista negra de Messi (y los recambios)

El astro argentino también pidió algunas salidas. La dirección deportiva, encomendada a Pep Segura, trabaja en ellas: André Gomes, Aleix Vidal, Paco Alcácer y Yerry Mina.

A estos hay que sumar otros jugadores cedidos que regresan al equipo como Gerard Deulofeu, Arda Turan, Rafinha, Munir –que no se descarta para el primer equipo– y Samper.

A partir de ahí, los objetivos son claros: un delantero top (Griezmann), un central (Lenglet o De Ligt), un centrocampista (Arthur) y otro posible centrocampista de galones o un lateral derecho.

Esta última decisión dependerá de lo que Valverde crea que puede sacar de Sergi Roberto. Si lo emplea para el medio, hace falta otro lateral y, si sigue de lateral, otro centrocampista.

El lío más feo con Dembelé

Pero aún hay más: el caso Dembelé. El jugador poco a poco se va adaptando y ha mostrado buenas maneras, pese a que todavía le falta mucho por mejorar.

En el club están indecisos. Si se queda, será para ser suplente. Pero si alguien ofrece 100 millones de euros, el Barça está dispuesto a escuchar ofertas. Palabra de Messi.

Las mofas resuenan desde el vestuario de la selección española, donde varios internacionales del Real Madrid están al corriente del asunto.

¿Pagar 105 millones más otros 40 millones en variables por un futuro crack para venderlo al año siguiente por 100 millones? Hay quién cree que es una broma. 

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