Dembélé se pone chulo en el Barça: “No lo quiero” (y está en la calle)

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El delantero francés y su nueva polémica en el Camp Nou

08 de marzo de 2018 (14:28 CET)

Ousmane Dembélé no ha caído con buen pie en el FC Barcelona. Ni dentro del terreno de juego ni fuera. El caso es que, viendo que el francés tenía unos hábitos alimenticios poco adecuados para un futbolista de élite, el club decidió contratar a un cocinero para que le regulase la dieta.

Y es que a Ousmane le gusta mucho la comida fastfood, una dieta que nada tiene que ver con la que un deportista necesita, y sobre todo, uno tan frágil como él.

Ousmane Dembélé echa al cocinero

El caso es que, tal y como informaba hace unos días Diario As, el galo, cansado de la supervisión impuesta por la entidad blaugrana, ha decido echar a la calle al cocinero. “No lo quiero” le ha dicho el delantero a Josep Bartomeu.

Cuentan desde dentro que la relación entre Ousmane y el dietista nunca fue del todo fluida. El joven delantero no es muy amante  de seguir ciertas disciplinas, y menos si son impuestas.

Es muy consciente que, si quiere llegar a ser un futbolista grande y triunfar en el Camp Nou debe poner más de su parte. Y parece que lo está haciendo. Se ha buscado un cocinero a su gusto (con el que sí que mantienen una buena relación) y un osteópata que le ayude a superar sus fragilidades musculares.

El vestuario no está con Ousmane Dembélé

Un episodio más que muestra las dificultades que se está encontrando el delantero para encajar dentro del club. Y es que ya desde el primer día se vio que Dembélé no cuajaba. Los pesos pesados del vestuario, al margen de no entender su fichaje (140 millones por un jugador que aún no ha explotado), tampoco entienden su juego.

De hecho Leo Messi, Luis Suárez, Andrés Iniesta y compañía apenas tiene relación con él más allá de lo profesional. Los únicos jugadores que sí que están pendientes de la evolución y de la adaptación de Dembélé en el equipo son sus compatriotas, Samuel Umtiti y Lucas Digne.

Por el contrario, Messi y Suárez se han volcado con un Philippe Coutinho al que ya han adoptado en su grupo de amigos y con el que sí tienen ese buen rollo tan necesario para conectar también en el césped.

Veremos si con este nuevo cocinero que él mismo se ha buscado su rendimiento mejora. Eso sí, que se olvide de la comida basura.

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