“¿Quién se lo dice?”. Y es a Dembélé (o el Judas en el Barça) | EFE

Dembélé monta el show fuera de cámara (o lo que pasó al final del Barça-Valencia)

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El delantero francés y el lío tras la victoria de los culés en el Camp Nou

15 de abril de 2018 (10:47 CET)

Ousmane Dembélé volvió a ser protagonista en el partido del FC Barcelona ante el Valencia, y no precisamente por su buena actuación. El delantero francés, que había empezado el encuentro en el banquillo, entró en la segunda mitad sustituyendo a Philippe Coutinho.

Si bien es cierto que el público le dio cariño a base de aplausos en su entrada al campo, todo se esfumó cuando Dembélé hizo un penalti absurdo en los últimos minutos que hizo que los de Marcelino recortaran distancias e hicieran pasar un mal rato al equipo y a la afición.

El show de Dembélé

El caso es que, seguramente consciente de su grave error, el galo decidió echarle un poco más de leña al fuego cuando terminó el encuentro. ¿Cómo? Montando un show. El primero de ellos sí que fue en público.

Al pitar el árbitro, todos los jugadores culés se quedaron en el césped saboreando la victoria y agradeciendo a los aficionados su apoyo. Ousmane no. Ousmane se fue directo al vestuario con la cabeza baja. No tenía ganas de celebrar nada.

Pero la cosa se pudo fea en el vestuario. Dembélé fue de los primeros en ducharse e irse sin apenas mediar palabra con nadie. El penalti lo dejo muy tocado y prefirió no estar más tiempo del necesario con sus compañeros. Una señal más que evidente que el joven delantero no está a gusto en el Camp Nou.

Leo Messi y los pesos pesados le dan la espalda

Y es que no es ningún secreto que los pesos pesados del equipo, sobretodo Leo Messi y Luis Suárez, hace tiempo que se han ‘desconectado’ de Dembélé. De hecho, el problema es que nunca han conectado.

No entienden su manera de jugar, no entienden su fichaje y quiere que, si el club tiene al menos una mínima oportunidad de sacárselo de encima, lo hagan. Su rendimiento no ha sido el esperado ni el deseado y debe buscarse la vida en otro equipo.

Pero nivel deportivo al margen, a nivel personal la cosa no mejora mucho. Ousmane, que si bien es cierto que no es el tipo más extrovertido del mundo, se ha refugiado en sus compatriotas Lucas Digne y Samuel Umtiti y en Paulinho, los tres jugadores con los que más relación tiene. Al margen de éstos, poco más.

Lo cierto es que tras ‘shows’ como el que montó tras el partido ante el Valencia, el día a día del delantero francés no mejorará mucho en el vestuario culé. Veremos que ocurre con él a final de temporada, pero viendo como Messi y los suyos le han puesto la cruz, la cosa no pinta bien para Dembélé.