Cuenta atrás. 24 horas clave para que Joan Laporta anuncie el fichaje por el Barça que Florentino Pérez quiso en el Real Madrid

El presidente del Barça tiene un golpe preparado.

Joan Laporta
Joan Laporta

Joan Laporta parece que finalmente va a dar el paso de quitarse a Antoine Griezmann de encima. El presidente del Barça considera al delantero francés una herencia envenenada de Josep Maria Bartomeu, quien no pagó demasiado por él por ser un jugador candidato a Balón de Oro (110 millones de euros), pero sí que lo está pagando en sueldos ya que el galo posee una ficha salarial de 23 millones de euros por año, una locura que está provocando que la masa salarial del equipo esté al límite.

La operación en que Antoine Griezmann acaba en el Atlético de Madrid de nuevo está volviendo a coger fuerza. Saúl Ñíguez y algo de dinero llegarían al FC Barcelona a cambio. Y es que el Barça cree que el trueque a pelo no les beneficiaba aunque querían quitarse de encima al delantero francés y su ficha y Ronald Koeman ha comenzado la pretemporada pidiendo un centrocampista.

Fotografía: Cuenta atrás. 24 horas clave para que Joan Laporta anuncie el fichaje por el Barça que Florentino Pérez quiso en el Real Madrid

El fichaje podría anunciarse antes del fin de semana y tanto Enrique Cerezo como Joan Laporta están en contacto directo desde hace unos días para hacer un acuerdo que beneficie a ambas partes. Los presidentes de Atlético y Barça saben que este verano no hay dinero para fichar y este puede ser uno de los movimientos del verano.

Saúl Ñíguez es un futbolista que estuvo en la agenda del Real Madrid los últimos cursos e incluso hubo negociación con la venta de Marcos Llorente al Atlético, pero desde el conjunto colchonero nunca han querido soltar a uno de los que consideraban sus jugadores franquicia.

No obstante, el bajón dado esta temporada por parte del jugador y la pérdida de confianza de Diego Pablo Simeone con el polivalente centrocampista han provocado que el Atlético de Madrid acepte vender el jugador, aunque para disgusto de Florentino Pérez puede ser al eterno rival.