Leo Messi | EFE

Cristiano Ronaldo la lía: la gran mentira de Messi (y estalla en el Barça-Chelsea)

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Los de Ernesto Valverde pasan a cuartos en un partido tan engañoso cuanto preocupante

14 de marzo de 2018 (22:38 CET)

Fulgurante. El FC Barcelona salió en tromba y arroyó al Chelsea en el Camp Nou (3-0). El cuadro azulgrana es el octavo equipo en conformar los cuartos de final de la Champions League y ya van 11 temporadas seguidas sin faltar en el bombo. 

Los hombres de Ernesto Valverde necesitaron de tan solo dos minutos para inaugurar el marcador: una jugada trenzada de Messi con Dembelé y Luis Suárez que terminó en gol del astro argentino.

Messi batió a Thibaut Courtois por debajo de las piernas para dedicar el tanto a su tercer hijo, Ciro, recién nacido. La Pulga daba miedo. Él solo se iba a bastar para tumbar a los blues en un partido muy engañoso. 

El Barça mostró una imagen preocupante. Tras el tempranero gol, el Chelsea subió la presión, se vino arriba y dominó el encuentro. Mucho más de lo esperado.

Los de Valverde sufrían de verdad cuando una nueva acción de genio de Messi, a la contra, sirvió para asistir a Dembelé, que marcó su primer gol ('20) con la camiseta del Barça.

Antonio Conte explotaba de ira porque no entendía nada. Los papeles se cambiaron por un momento. El Chelsea generaba las ocasiones y el Barça lo mataba en acciones puntuales.

Messi destroza al Chelsea

Los ingleses no se dieron por vencidos y siguieron apretando, especialmente por mediación de Marcos Alonso y Willian, incansable. Necesitaban marcar dos goles. Pero la empresa, en el Camp Nou, era demasiado difícil.

Los de Conte hicieron todo lo que debían. Fueron superiores. Y desgastaron mucho al Barça. Valverde se vio forzado a realizar los tres cambios en el minuto 66.

dembele messi chelsea

Iniesta, recién recuperado de lesión, Busquets, dolido, y Dembelé, asfixiado, dejaron al Txingurri sin sustituciones. Paulinho, André Gomes –ovacionado– y Aleix Vidal terminaron el encuentro. Por suerte, Messi dejó el trabajo hecho con un tercer gol, nuevamente con caño ('64).

Cristiano Ronaldo se pone chulo

En el vestuario del Real Madrid siguieron el partido con interés. Todos apostaban por el Barça y se cumplieron los pronósticos, pero debieron alucinar con el bajo nivel de juego del cuadro azulgrana.

Cristiano Ronaldo lo viene advirtiendo desde hace semanas: lo que pasó en el clásico de Liga fue un espejismo. El Real Madrid es superior al Barça.

Y tras ver el duelo contra el Chelsea, en Madrid consideran que se confirman los presagios. Si ahora se viesen las caras, los blancos están convencidos de que arrollarían.

En general, impera la sensación de que el Chelsea fue bastante superior al Barça tanto en el Camp Nou como en el global de la eliminatoria. También en Stamford Bridge jugaron mejor que los azulgrana.

Tanto es así que Cristiano mantiene su última bravuconada: quiere que les toque el Barça en cuartos para quitar al eterno rival de en medio cuanto antes. Se ven fuertes.

La venganza del Bernabéu

La venganza del Bernabéu está en marcha. Cristiano sabe que la Champions es su competición y tiene la certeza de que la plantilla blanca es mejor que la azulgrana.

Dembelé está muy verde, es una máquina de perder balones, y Paulinho es una broma. Tuvo su día en Madrid, pero fue un golpe de suerte. Contra el Chelsea, volvió a ser suplente.

Los pupilos de Zidane, con Asensio y Lucas inspirados, tienen mucha más profundidad de plantilla –sobre todo en Champions, donde el Barça no tiene a Coutinho disponible– y el gran reto pasa por frenar a Messi.

Es el sueño de Ronaldo. Eliminar al Barça de la Champions y presentar su nueva candidatura al próximo Balón de Oro como máximo goleador de la competición continental.

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