Philippe Coutinho y la bronca en el Barça| EFE

“Coutinho no es un santo” (o lo que llega al Real Madrid: “Se lo contó todo a Sergio Ramos”)

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El capitán del club blanco se entera del follón en el vestuario culé

20 de abril de 2018 (14:31 CET)

La llegada de Philippe Coutinho supuso un alivio para el barcelonismo. Tras meses y meses esperando un fichaje que debió producirse en verano, finalmente el brasileño llegó en el mercado de invierno y el nivel de la plantilla culé subió de golpe.

El problema es que el aterrizaje del crack en el Camp Nou ha precipitado una salida, la de Andrés Iniesta. Pese a que aún no es oficial, es un secreto a voces que el capitán del FC Barcelona se irá a China una vez acabe la temporada.

El palo de Andrés Iniesta

De hecho, la decisión hace tiempo que está tomada. Es más, tal y como afirman desde dentro del Real Madrid, Andrés “se lo contó todo a Sergio Ramos” en la última concentración de la Selección Española de Fútbol.

El problema no es que le explicara sus planes de futuro. No. El problema es que no se mordió la lengua y le explicó los motivos reales de su marcha. O al menos le dejó claro que no todo es de color rosa en el vestuario culé.

Y es que ‘Don Andrés’, pese a que en público nunca dirá nada ni pondrá en problemas al equipo y a la entidad, está más que molesto con el tema. Sobre todo con la directiva y con dos de sus compañeros.

Andrés Iniesta y su secreto mejor guardado en el Barça  | EFE

Una directiva que, según el crack, no ha hecho nada para retenerlo. De hecho, no es ningún secreto que andan como locos por perder su ficha de vista. En cuanto a los compañeros, son dos: Leo Messi y Luis Suárez.

El conflicto con Philippe Coutinho

Andrés está muy decepcionado con los dos cracks. Fueron ellos los que presionaron mucho a la secretaría técnica y a la directiva para que fichasen a Coutinho. Al precio que fuera necesario.

No tuvieron en cuenta (o sí) que la llegada del brasileño implicaba la salida del capitán del once. No ahora, pero sí en el futuro. Un Coutinho que, por otro lado, y tal y como apuntan desde las redes, “no es ningún santo”.

Y es que el jugador lleva ya varias semanas presionando a Ernesto Valverde para jugar en su sitio que, como no, es el de Andrés. Philippe quiere demostrar su calidad y si eso implica cargarse a Iniesta, no hay problema.

En pocos días la decisión se hará oficial y muchos serán los gestos emotivos y las cariñosas despedidas, pero la verdad es que la salida de Iniesta no es tan ‘light’ como se intenta vender.