Brutal rajada de Messi contra Luis Enrique, bronca bestial con Neymar y terrible aviso al Barça

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El cuadro azulgrana firma otro ridículo histórico en Champions contra la Juventus

Dybala destroza al Barça | EFE

11 de abril de 2017 (22:37 CET)

El Barça está desgastado. Oxidado. Despavorido. Asfixiado. Olvidado de sí mismo.

Luis Enrique lo volvió a hacer. En su batalla personal con los medios de comunicación –a los que asegura no leer nunca– volvió a imponer su cabezonería.

El técnico asturiano está convencido de que las críticas contra su figura con gratuitas. No ve lo que todo el mundo observa con incredulidad. El equipo se le ha ido de las manos.

El conjunto azulgrana firmó un nuevo ridículo en la Champions al caer derrotado contra la Juventus (3-0). Siguiendo un guión muy similar al que escribió en el Parque de los Príncipes contra el PSG.

Una vez más, ni el entrenador ni el equipo aprendieron la lección. Lucho es de aquellos que tropiezan una y mil veces con la misma piedra.

¿Que Mathieu hace un partido desastroso contra el Málaga que puede costar la Liga? No pasa nada. Titular contra la Juventus. Jordi Alba, al banquillo. Ni un minuto. Y una cara que se le quedó después de calentar en vano que dispara las alarmas

Después de otro primer tiempo desastroso, donde defendió reculando todo el tiempo y cediendo espacios a Dybala –autor de dos golazos– y Cuadrado, el francés también fue al banquillo.

André Gomes entró en su lugar. El otro señalado de La Rosaleda. Y de toda la temporada. El luso no ha encajado en el equipo en todo el curso, pero el técnico lo sigue defendiendo a muerte: "Será importante en el futuro del club".

Leo Messi está harto. El astro argentino ha vuelto a explotar. No entiende como el asturiano puede estar tan ciego como para cometer los mismos errores una y otra vez. Desde su entorno aseguran que ya no puede más. El argentino necesita un cambio. 

El Barça es un desastre. Un equipo sin alma que solo reaccionó cuando Luis Enrique se iluminó para anunciar que deja el club a final de temporada.

Solo entonces revivió la mejor versión del Barça. El mejor juego del equipo llegó contra el Celta y para remontar al PSG. Poco a poco, las aguas volvieron a sus cauces.

El cansancio entre la plantilla y el cuerpo técnico es total. Un secreto a voces. Los futbolistas están desmotivados incluso en partidos de cuartos de la Champions.

Distancia con Neymar

Y lo peor de todo surge con los problemas internos en el equipo. Neymar es el protagonista. Todavía colea su salida de tono en Málaga.

Neymar se perderá el clásico por su actitud de niño. La lucha contra el Real Madrid empieza con más ventaja para los blancos. Y los pesos pesados están enfadados.

Ya van muchos capítulos en los últimos años. Las estrategias de Neymar para ser sancionado y quedar libre en celebraciones familiares como el cumpleaños de su hermana, molestan en el vestuario.

El trato de favor que siempre intenta lograr no gusta. En el avión de Málaga a Barcelona, Neymar estuvo apartado. Aislado. Solo.

Messi viajó junto a sus compinches, Luis Suárez y Javier Mascherano. Las distancias con el brasileño volvían a ser evidentes. Hubo bronca previa.

El astro argentino ha hecho todo lo que ha estado en sus manos para intentar que Neymar se integre en el equipo y gane peso. Pero no aguanta su pasotismo. Esos aires de divo pese a su juventud. Es muy bueno pero parece que se cree mejor de lo que es.

La dolorosa derrota contra la Juventus exige otra remontada histórica. Pero Luis Enrique ya no puede volver a decir que se va para buscar la reacción del equipo. ¿Empezará a hacer caso y gestionar la plantilla como exigen los culés?  

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