Zidane deja a la altura del betún al Barça con una sola frase (y a Luis Enrique en la miseria)

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El técnico blanco da otra lección de humildad

Zidane no quiere a Mbappé: el fichaje que le pide a Florentino Pérez para el Real Madrid  | EFE

18 de mayo de 2017 (10:32 CET)

Si una imagen puede valer más que mil palabras, a veces una corta frase puede resumir un escenario enorme. Concretamente eso es lo que hizo Zinedine Zidane al término del partido ante el Celta de Vigo (1-4).

El técnico del Real Madrid dio una lección de humildad y saber estar durante la rueda de prensa posterior al choque ante los gallegos, que resume a la perfección los momentos que atraviesan Real Madrid y FC Barcelona respectivamente.

Declaraciones ejemplares

"Quiero pensar sólo en el partido del domingo. Aún falta un partido, nos falta sumar, seguir con lo que estamos haciendo. Aún no está sentenciada LaLiga. Quiero hablar del partido de hoy y pensar en el próximo partido. Luego hablaremos", declaró el técnico francés después de la visita a Balaídos.

Y eso que motivos de euforia no le faltan al Real. Los blancos tienen al alcance de la mano un doblete histórico que no se ve en la capital desde 1958. Están a un punto de cantar el alirón, mientras que en la Champions League se han plantado en la final después de superar con contundencia al todopoderoso Bayern de Múnich y al Atlético de Madrid. Pero el técnico quiso contener la alegría en la rueda de prensa.

Una situación totalmente diferente a la que se vive en el FC Barcelona. En el Camp Nou prefieren desatar la euforia cuando pueden en momentos puntuales y celebrar victorias como si fueran títulos, como ocurrió después de consumar la remontada ante el Paris Saint Germain.

Celebraciones prematuras

Los de Luis Enrique cayeron 4-0 en la ida en el Parque de los Príncipes, pero lograron una gesta inédita al endosar un 6-1 a los franceses en el Camp Nou y echarlos de la Champions. Sin duda, el logro fue bestial, pero no habían hecho más que superar los octavos de final de la máxima competición europea.

Sin embargo, en Barcelona se celebró como un título e incluso se pudo ver a muchos seguidores en Canaletes, celebrando por adelantado un título que nunca llegaría. Algo que en Chamartín se considera de 'equipo pequeño'.

O el clásico. El 2-3 de Leo Messi en el tiempo de descuento llevó a otros tantos seguidores al lugar de celebración culé a festejar la victoria como si fuera una Liga que es muy posible que tampoco termine llegando nunca.

Mientras los de Zizou esperan el momento para celebrar los títulos por todo lo alto, en la ciudad condal festejaron un título que en las próximas semanas puede viajar al Santiago Bernabéu.