Así era Sara Carbonero: las fotos de la mujer de Iker Casillas que no podrás dejar de ver

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El pasado de la pareja de Iker Casillas

Sara Carbonero tiene un lío en Oporto (ojo con Iker casillas) | EFE

15 de julio de 2017 (18:09 CET)

Pasada de moda. Sara Carbonero era una de las divas que más focos atraía en cada una en sus apariciones. La pareja de Iker Casillas ya no está en la cresta de la ola.

Ya sea por los actos en los que participa, los anuncios que protagoniza y los mensajes que emite en internet, es evidente que la wag ha dejado de centrar toda la atención. Pero aún mantiene una cierta cuota de pantalla. 

La periodista perdió parte de su caché el día que decidió seguir a Oporto al ex portero del Real Madrid. Sin embargo, Sara está logrando reinventarse. Cambió los informativos por el mundo de la moda y lo cierto es que le va de maravilla.

Ahora centra su trabajo entre Portugal y España, aunque sus salidas de la península por motivos de trabajo cada vez son más habituales. No es la primera vez que Sara da un cambio radical en su vida.

Hace unos años, cuando era una de las voces de Radio Marca, tuvo que cambiar el micrófono por las cámaras. Carbonero abandonó las ondas para trabajar en la televisión, donde se dedicó a los informativos.

El cambio no solo fue profesional, sino también físico. Y es que la imagen de la pareja de Casillas ha cambiado bastante desde que estuviera en la radio deportiva. Las imágenes del antes y el después son buena prueba de ello.

Ya no es aquella joven que se preparaba para entrar en el mundo laboral. Su estilismo es totalmente diferente, así como su cuerpo y su cara. Carbonero asegura que no ha pasado por el quirófano, pero cuesta creer que todo es producto de la edad.

Sara no tiene la costumbre de compartir su rutina de ejercicios, pero es evidente que la comunicadora sigue una dieta y que practica deporte constantemente. Así es como en los últimos años la toledana ha esculpido sus curvas y ha perdido peso.

No queda rastro de aquella cara redondita que tenía de niña. Incluso, en su adolescencia y madurez temprana. Ni siquiera se notan los dos embarazos por los que ha pasado.