Arthur Johnson, el primer goleador del Madrid en un clásico

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El jugador británico encauzó la caótica forma de jugar de los pioneros del fútbol matritense

19 de marzo de 2014 (22:54 CET)

Gareth Bale encarna el british spirit del que está forjado el Real Madrid desde su fundación en los estertores del siglo XIX, oficialmente desde 1902. Del amateur Corinthian's Club londinense procede el blanco inmaculado del pantalón y camiseta del equipo de Chamartín, y un británico, Mr. Arthur Johnson [1879-¿...?], fue quien encauzó la caótica manera de jugar de los pioneros del fútbol matritense, básicamente estudiantes y cierta clase elitista de la capital de España. Los textos reglamentistas primigenios sobre el foot-ball llevan su firma. Los publicó Julián Palacios, primer presidente no oficial del Madrid y propietario de una imprenta en la calle Arenal, Gráficas Reunidas, que contenía los estatutos del club y las normas de juego. Aunque si por algo ha pasado a los anales del Madrid Arthur Johnson ha sido por ser el primer goleador del equipo madridista, coincidiendo con el primer Madrid-Barça de la historia.

Primer gran impulsor del fútbol en España

Por su visión de futuro y capacidad organizativa, el catalán Carlos Padrós Rubió es el primer gran impulsor del fútbol en España, el cerebro que anima y alienta al Madrid FC alfonsino. Está a la altura de su paisano Ricard Cabot o de Santiago Bernabéu, sin gozar sin embargo del reconocimiento de estos dos egregios del balompié español y europeo. No es posible repasar fechas, o seguir, aunque sea a grandes trazos, la historia del Real Madrid sin encontrar el nombre bienhechor de Carlos Padrós. Un viejo amigo de Padrós, el periodista Manuel Rosón Ayuso, dejó constancia en Marca detrás del pseudónimo Un Veterano, que el Madrid se pudo poner en marcha en un tiempo récord gracias a su "tenacidad indomable", "generosidad sin límites" y "dotes de organizador extraordinario". Sí, Carlos Padrós está ligado al club blanco por indestructibles vínculos que se remontan a la propia constitución de la entidad madridista y a la creación del ambiente futbolístico en Madrid; hostil al principio y de muy difícil encauzamiento. Pero también por su decisiva contribución a la organización de los campeonatos de España y, con ellos, al nacimiento de la Real Federación Española de Fútbol.

Fundado el 6 de marzo de 1902, con el hermano de Carlos, Juan Padrós, en la presidencia del Madrid FC, el primer partido oficial fue contra el FC Barcelona (1-3). Se jugó a las once de la mañana del 13 de mayo de 1902 en los terrenos del hipódromo. El partido formaba parte de un concurso, según la terminología de la época, para fomentar el foot-ball, dentro de las fiestas de mayo de ese año, en las que, con motivo de la festividad de san Isidro, se haría oficial la mayoría de edad del rey niño Alfonso XIII. Además del Madrid y del Barça, se inscribieron el New Foot Ball Club madrileño, el Club Español de Foot Ball y el Bizcaya Athletic Club de Bilbao. El Universitari de Barcelona excusó su ausencia por estar sus jugadores inmersos en periodo de exámenes.

El Rey, con Carlos Padrós y Sánchez Guerra

Alfonso XIII donó una copa de plata y el día de la inauguración, visitó el escenario de los encuentros acompañado por Carlos Padrós y el ministro de la Gobernación, José Sánchez Guerra, padre de Rafael Sánchez-Guerra, presidente del Madrid CF durante la República. Cerca de tres mil personas presenciaron los partidos. En la tribuna de presidencia, el presidente del Consejo de Ministros, Práxedes Mateo Sagasta, del Partido Liberal; el embajador británico... Las damas tenían entrada libre. Hubo que alquilar doscientas sillas en el Rastro a un chamarilero llamado Paúl Serafín.

Por el FC Barcelona jugaron Puelles, Llovet, Witty, Terradas, Mayer, Valdés, Parsons, Gamper, Morris, Steinberg y Albéniz.

Por el Madrid FC: Sevilla, Molera, M. Giralt, Góngora, Spottorno, Palacios, Johnson, J. Giralt, Neyra, A. Giralt y Celada.

Dirigió el partido el juez-árbitro, señor Arana, del Bizcaya AC.

La crónica del partido

El Heraldo del Sport escribió de aquel encuentro: "Empieza el partido con gran empuje por ambas partes, y después de un córner por cada bando, logra el señor Steinberg, del Barcelona, marcar un tanto. Siguen dos córners al Madrid, y después de dominar el juego un gran rato el Barcelona, se rehacen los del Madrid y termina la primera parte del partido. En la segunda, el Barcelona, llevando la pelota con gran maestría, consigue acercarse a la meta del Madrid, pero los de éste los rechaza con gran energía, volviendo los del Barcelona a dominar, y consiguiendo hacer un segundo tanto. Vuelve el Madrid con nuevos bríos a acercarse a la meta del Barcelona, gracias a una rápida carrera de Giralt (J.), quien al recibir una tremenda carga del guardameta, consiguió pasar la pelota a Johnson, del Madrid, que marcó un soberbio tanto. Por haber dado una mano Spottorno dentro de la línea de los once metros, sufre el Madrid un puntapié de castigo, en el que el Barcelona marcó un tanto. Siguiendo dos córners al Madrid, termina el partido, por haber pasado el tiempo reglamentario con tres tantos el Barcelona por uno el Madrid. Fue el partido más reñido; y el público aplaudió con entusiasmo la notable labor de los jugadores, y especialmente a los del Madrid, que jugaban como no se podía esperar del poco tiempo que llevan jugando y de la poca edad de la mayoría de ellos".

Mr. Johnson, Arthur Johnson, se convirtió así en el primer goleador de la historia del Real Madrid y en el primer jugador blanco en marcarle un gol al FC Barcelona. Colgó las botas dos años después, en 1904. En 1910 se hizo cargo del banquillo del conjunto madridista, en el que estuvo diez temporadas, siendo el segundo entrenador más longevo del club de Concha Espina por detrás del mítico Miguel Muñoz. Como técnico logró cuatro campeonatos regionales y, en 1917, la Copa de España ante el Arenas Club de Guecho (0-0 y 2-1), en el campo de la calle de Muntaner de Barcelona. Por cierto, la Copa de la Coronación de 1902 la ganó el Bizcaya Athletic Club y el alemán Udo Steinberg, autor del primer gol de la historia de los clásicos, acabaría siendo uno de los primeros redactores de El Mundo Deportivo.