Los escandalosos privilegios de los enchufados de Zidane en el Real Madrid llegan a Florentino Pérez ("Este tío es un problema")

La soledad de Zinedine Zidane | EFE

El entrenador blanco tiene a muchos mimados en el equipo

Por Julián Carrasco
09/04/2017 20:02

Zinedine Zidane se ha ganado el cielo en el Real Madrid. No en vano, el mítico ex futbolista ganó la Champions con el club blanco en 2002 anotando un gol mágico y trajo otra al Bernabéu en 2016, ya como entrenador.

No solo eso. En 2014, Zidane también participó a su manera en la consecución de la Décima Copa de Europa. El técnico galo era entonces segundo entrenador de Carlo Ancelotti.

Puede afirmarse sin tapujos que Zizou es prácticamente la única persona que ha estado vinculada a la conquista de las tres últimas Champions del Madrid. Probablemente, el personaje más importante en la historia reciente del club.

Todos estos logros, y el talante humilde del que hace gala, han llevado a Zizou a ostentar un lugar de privilegio en el Real Madrid. El francés tiene unos favoritismos que extraña vez tuvieron otros entrenadores con Florentino Pérez.

El intervencionista presidente blanco da manga ancha a Zidane. Se comprometió a dejarle hacer sin excesivas intromisiones cuando le entregó el banquillo hace un año. El galo está superando el reto con buena nota.

La gran virtud de Zidane, más allá de sus dotes como entrenador, es que se ha destapado como un gran gestor de egos. Alguien que sabe tener contentos y motivados a sus jugadores.

Los preferidos

Sin embargo, en los últimos tiempos, Zidane ha comenzado a pecar. Sus pullas a los futbolistas sobre la falta de concentración tras los partidos peor resueltos se han convertido en el pan de cada día. Y enfadan al vestuario. 

No solo eso. Pese a su obsesión por premiar a los jugadores que más trabajan, ha dejado a la luz algunas debilidades que tiene en la plantilla blanca y que fomentan algunos conflictos internos sustentados en los celos y las envidias.

Más allá de sus hijos, Enzo (medio centro ofensivo) y Luca (portero), que juegan en el Madrid Castilla y asoman por el primer equipo siempre que su padre encuentra la mínima oportunidad, hay varios jugadores con privilegios.

El más beneficiado en proporción a su rendimiento es Karim Benzema. El delantero francés no ha estado a un buen nivel en el primer tramo de la temporada, pero Zizou siempre lo ha defendido a capa y espada.

Benzema ha mejorado sus registros goleadores en los últimos duelos mientras que Álvaro Morata, que arrancó mucho mejor, siempre va a rebufo del francés. Aunque el delantero madrileño suele marcar a la que tiene oportunidades. El trato es muy desigual. 

El otro gran favorecido de Zidane también es compatriota suyo: Rafa Varane. Zidane recomendó su fichaje a Mourinho en 2011 y aunque ha demostrado grandes aptitudes, también ha cometido grandes errores. Pero no cuentan para el entrenador blanco, empeñado en conseguir que triunfe aunque sea a costa de Pepe. Ahora está lesionado. 

Los intocables

Casemiro está en la lista. Es el tapado. En este caso si que hay un claro premio al trabajo y la constancia. Mientras el resto de sus compañeros se empeñaban en mejorar ofensivamente, el brasileño dio una cura de humildad y se esforzó para ser mejor defensivamente, de forma que se ha ganado un lugar fijo en el pivote defensivo.

Kroos y Modric son intocables para Zidane. Ni la presión de James Rodríguez ni la tentación de ofrecer un equipo lleno de jugadores ofensivos ha llevado al galo a reducir su confianza en los dos centrocampistas.

Un caso especial es el de Isco Alarcón. Aunque la relación era buena desde su etapa anterior, el malagueño no entró con buen pie en el Madrid de Zidane. En los últimos tiempos se ha ganado un sitio y se ha comido a James.

El capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, es una de las debilidades del técnico. Zidane está encantado con él porque ejerce su papel de capitán con autoridad. Es el alma del equipo, aunque en ocasiones se toma demasiadas confianzas con el técnico. Es el único, junto a Cristiano Ronaldo, que habla de tú a tú a Zizou, como le llama Ramos.

El propio Cristiano y Gareth Bale siguen siendo intocables y tienen un rol privilegiado más allá de la opinión que Zidane pueda tener. Lo cierto es que en los últimos partidos han jugado muy mal, pero el galo no se atreve a sentarlos. 

Todos estos privilegios han llegado a oídos de Florentino Pérez, que ha puesto el grito en el cielo. El presidente blanco teme que ocurra como con Carlo Ancelotti, que de tanta confianza que tenían con el entrenador, los jugadores se relajaron.