Lío en el Barça con Messi y los intocables de Luis Enrique

Arda Turan abraza a Messi al ser sustituido por lesión, mientras Luis Enrique da indicaciones a su espalda | EFE

El toque de atención desde el vestuario

Por Julián Carrasco
14/03/2017 22:11

Se lo dices tú, o nos encargamos nosotros”, fue la sentencia de una conversación entre pesos pesados del vestuario del Barça, según pudo saber Diario Gol.

Leo Messi lleva la batuta, escoltado por sus escuderos Gerard Piqué y Luis Suárez. Otros pesos pesados como Mascherano, Busquets, Rakitic, Neymar y el capitán Andrés Iniesta hacen acto de presencia. Escuchan al líder.

Después de esa charla, hubo un encuentro con Luis Enrique en el que se analizaron aspectos que fallaron contra el Deportivo. El asunto no era táctico. Estaba en el once.

El cambio casi total del centro del campo para Riazor condenó a los de azulgrana a un nuevo fracaso, con la resaca de la remontada sobre el PSG todavía latente.

Esa gesta histórica servía para perdonar el tropiezo contra el Deportivo de puertas para afuera. Pero no desde dentro. Luis Enrique ha vuelto a las andadas.

El técnico asturiano no aprende. Quiere repartir minutos, y no se da cuenta de que eso no es compatible con levantar la Liga o ganar la Champions.

Deben jugar los mejores. Y son los jugadores los que le resuelven la papeleta. Messi lo hizo en su primera temporada, cuando se tiró a la banda derecha.

Y lo está volviendo a hacer este curso, pasando a la mediapunta. Mientras tanto, Luis Enrique solo tira de los intocables cuando hay urgencias. El vestuario dice basta ya.

Los nueve intocables

Los intocables del Barça están claros una vez se ha encontrado un nuevo sistema alternativo para ganar. Son un total de nueve jugadores. No hay discusión.

Leo Messi, como líder indiscutible, junto a Neymar y Luis Suárez en ataque. Tanto da si dibujan el 4-3-3 de siempre o el nuevo 3-4-1-2.

Luego están Andrés Iniesta, Sergio Busquets e Ivan Rakitic conformando el medio. Deben jugar siempre, a menos que estén lesionados o sancionados. Si acaso Iniesta puede tener refresco mientras no esté al ciento por ciento. Pero dos deben jugar como mínimo.

Por último, están Piqué y Umtiti en la defensa. Más Ter Stegen en la portería. Son los tres intocables a día de hoy en la retaguardia.

A partir de ahí hay cuatro jugadores para dos posiciones: Mascherano, Jordi Alba, Sergi Roberto y Rafinha. En función de las necesidades y del rival, unos u otros.

Condenados al banquillo

Contra el PSG, en busca de potencial ofensivo y contundencia defensiva, Lucho apostó por el argentino y el brasileño. Con un 4-3-3, lo normal es que estén los dos laterales.

Son las cuatro piezas para jugar y para rotar cuando lo demanden las circunstancias. Pero el resto de jugadores no pueden tener un rol protagonista. Palabra de vestuario.

Arda Turan, Denis Suárez, André Gomes o Paco Alcácer son jugadores que pueden intervenir para dar descanso a los titulares. Siempre desde el banco.