Desmontando a Fernando Alonso: los cinco secretos más oscuros del piloto de McLaren

La cara oculta de Fernando Alonso | EFE

El asturiano está en el punto de mira de media Fórmula 1

Por Marco Marín
19/03/2017 12:34

Fernando Alonso no es de aquellos que hacen amigos allá por donde pasan. Más bien todo lo contrario. Acumula una buena horda de enemigos en el mundo de la Fórmula 1.

El asturiano las ha visto de todos los colores. Ha sido víctima de trampas y artimañas para perjudicarlo. Y nunca se ha callado en un mundo plagado de intereses oscuros. Todo lo malo se pega. 

Desde que está en McLaren-Honda vive un auténtico calvario. El más bestia a pesar de los malos momentos que atravesó en Ferrari.

Todas estas situaciones, sin olvidar su fatídico año en McLaren con Lewis Hamilton en 2007, han curtido al asturiano. Y le han hecho desarrollar una doble cara.

También Alonso tiene un lado oscuro que se plasma en cinco secretos que no habían salido a la luz. Confesiones inconfesables que dicen mucho de él.

1) No se fue voluntariamente de Ferrari. Es la historia que se cuenta y que se pactó con la marca italiana, pero lo cierto es que le invitaron a marchar. Lo echaron porque no aguantaban su carácter. La situación era insostenible.

2) Tuvo una oferta para volver a Renault. No la rechazó por la ilusión que le supone el proyecto de McLaren, sino por dinero. No quería bajarse el sueldo para fichar por una segunda, o tercera, espada.

3) Se ofreció a Mercedes. Y no una, ni dos veces. Hasta en tres ocasiones el asturiano contactó con el equipo de Toto Wolff dispuesto a bajarse el sueldo y asegurando que no ocasionaría ningún tipo de problema a Hamilton.

4) Alardea de que todos los equipos le han sondeado. Que todos han estado interesados en él, incluso Red Bull. No es cierto. Red Bull lo descartó por su avanzada edad.

5) No sigue en McLaren por la ilusión que le suscita el proyecto que empezó en 2015. Sigue porque no tiene un sitio mejor adonde ir. Nadie le pagará tanto dinero como percibe en Woking porque nadie paga a los perdedores como ganadores.