Los delirios de grandeza de Real Madrid y Barça

Florentino, Butragueño y Zidane, en la presentación de Real Madrid Resort Island

El máximo responsable del multimillonario 'resort blanco' en UAE confirma que el proyecto está en punto muerto

Por Aitor Labrador
21/09/2013 23:30
Hace ya mucho tiempo que Real Madrid y Barcelona han dejado de ser clubes cuya trascendencia se reduce únicamente a los terrenos de juego. Tanto azulgranas como blancos han mutado en las últimas décadas en auténticas multinacionales. Empresas capaces de generar millones de euros por obra y gracia de la mercadotecnia, el márketing, los patrocinios regionalesy las giras de pretemporada.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce en torno a estas dos grandes firmas. Son los riesgos de recorrer un terreno a veces inexplorado, y que puede provocar más de un patinazo, generalmente provocado por la delegación en terceras partes ajenas al club.

Escuelas, franquicias en EE.UU…

Fue el caso del fiasco en el que se convirtió el proyecto de franquicia estadounidense del Barça en la era Laporta. El entonces presidente azulgrana se asoció con el magnate boliviano Marcelo Claure para la creación de una sucursal azulgrana en Miami, en el marco de la Major League Soccer (MLS). Sin embargo, los problemas internos de la junta directiva y el coste de la operación –que teóricamente iba a sufragar Claure- acabaron dando al traste con una proyecto que sí ha sabido llevar a cabo el Manchester City de Ferran Soriano.

También bajo el mandato de Joan Laporta, en 2006, el club azulgrana firmaba un acuerdo de colaboración por cinco temporadas con el club argentino del Arsenal de Sarandí. Según este convenio, el Barça iba a ser el encargado de tutelar las escuelas y categorías inferiores del club de Avellaneda, creado por la familia Grondona. El contrato se rescindió al año siguiente a petición de los argentinos. Acto seguido, el club abría un la provincia de Buenos Aires una escuela de captación de talentos gracias a un nuevo convenio con el modesto Club Luján. Después de una inversión de 4,9 millones de los 7,2 presupuestados inicialmente para levantar la réplica argentina de La Masia, el Barça –ya con Sandro Rosell como presidente- decidía cerrar el centro cuatro años después, ante “el escaso rendimiento que ha generado y el elevado coste que supone para las arcas azulgranas”.

… y hasta una isla

Además de inversiones ruinosas como la escuela argentina del Barça, los grandes del fútbol español también se han convertido en auténticos expertos en embarcarse en proyectos faraónicos que no siempre han llegado a buen puerto. Es el caso del ‘resort’ proyectado por el Real Madrid en una isla de los Emiratos Árabes, presupuestado en más de 700.000 millones de euros, y que inicialmente iba a contar con un hotel con 450 habitaciones y un estadio con capacidad para 100.000 espectadores.

Después de la presentación por todo lo alto de la maqueta en marzo de 2012, la empresa responsable de la construcción ha reconocido esta semana que el proyecto está en punto muerto. De hecho, y según palabras del máximo responsable del mismo, Michael Hernández, a Reuters, no se descarta que en lugar del emplazamiento original del ‘resort’ en la isla de Marjam (en Ras al-Khaimah,a 105 kilómetros al norte de Dubai), éste se traslade ahora a Abu Dhabi.

Inicialmente prevista para enero de 2015, la inauguración oficial de la ciudad de vacaciones blanca tiene visos de dilatarse en el tiempo. De hecho, y según palabras del Louis-Armand de Rouge, director ejecutivo de Real Madrid Resort Island, su empresa –con sede en Luxemburgo- todavía no ha efectuado la compra de ningún terreno en el que edificar el 'resort', que según ha reconocido se encuentra “en suspenso”. Una vez más, la crisis económica y los problemas de Real Madrid Resort Island para encontrar inversores han dado al traste con un faraónico proyecto, que pretendía seguir los pasos del parque temático de Ferrari, en las inmediaciones del circuito de Yas Marina. Por mucho que se empeñe Florentino, el Real Madrid sigue sin ser la escudería de Maranello.